Entre las múltiples satisfacciones que tiene mi trabajo diario se encuentra el tener la oportunidad de visitar un gran número de edificios de la ciudad histórica. Raro es el día en el que no te lleves un regalo en el zurrón. La ciudad despliega generosa su abanico de pequeñas historias, relatos de vida, imágenes, postales inéditas del interior secreto de la ciudad, y por supuesto también enfoques nuevos de cosas mil veces vistas.

Ayer tuve la oportunidad de realizar algunas fotografías del ábside de la Iglesia de Santiago del Arrabal. Un vistazo fugaz, asomado desde un elevado balcón en la Calle Real del Arrabal, me permite “cazar”, fotográficamente hablando, una panorámica distinta de la de todos los días. Éstas fotografías te hacen ver una ciudad nueva, de repente eres consciente de la belleza espectacular de la vieja ciudad. Tu mente, borracha de las mismas imágenes de siempre, despierta ahora de esa resaca permanente. Cabeza, ojo y corazón … agradecidos por este regalo diario. No dejemos que la rutina nos apague el alma.

Cabecera de la Iglesia de Santiago del Arrabal, Toledo

Cabecera de la Iglesia de Santiago del Arrabal, Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Consorcio de Toledo. Año 2018

“A Susana …”     Jose María Gutiérrez Arias