“Quasi nanos gigantum humeris insidentes”: “como enanos aupados a hombros de gigantes”

La frase que da título a la presente entrada consiste en una modificación de un tópico medieval (pueden ampliar información en este sentido aquí: http://www.elmundo.es/ladh/numero96/dichosyhechos.html) de cuyo significado se infiere que los logros de uno se levantan sobre la suma de los éxitos de sus predecesores. Este enfoque nos permite abordar el sentido de este texto y que no es otro que el de abundar sobre la importancia de las obras de mantenimiento y conservación en la arquitectura doméstica de la ciudad tratando de incidir en la importancia de apoyarnos en actuaciones anteriores correctamente pensadas y ejecutadas, conservando los elementos de interés que configuran su singular identidad. El Consorcio de la ciudad de Toledo, además de las conocidas obras de oficio que realiza en edificios patrimoniales, acomete multitud de obras más contenidas enfocadas a la conservación y recuperación de edificios más humildes (en muchas ocasiones no tan humildes), canalizadas a través de subvenciones y colaboraciones con promotores particulares.

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Es habitual trabajar con comunidades de propietarios acondicionando los elementos comunes, renovando instalaciones, rehabilitando cubiertas y recuperando fachadas y patios. Son operaciones puntuales, diferidas en el tiempo, que concluyen con la actualización del edificio una vez terminados los trabajos. Esta forma de proceder permite organizar los trabajos poco a poco, de forma que los inmuebles siguen ocupados durante las obras, consigue poner de acuerdo a los vecinos pues las obras son más contenidas y cada intervención resulta más llevadera económicamente.

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Al hilo de este razonamiento quisiéramos citarles muy brevemente hoy la intervención que el Consorcio viene realizando en el inmueble situado en el callejón de Gigantones nº 1, lugar de curiosa denominación que según D. Julio Porres en su libro “Historia de las calles de Toledo” fue tomada del apellido de un procurador que vivía en la zona en 1526 y que respondía al nombre de Pedro Gigante.

El Consorcio viene interviniendo en el citado inmueble desde el año 2007 y en la actualidad se están ejecutando nuevas obras. Comenzaron las intervenciones con la reparación de la cubierta continuando después por la unificación de las antenas de telecomunicaciones en una sola. Se eliminó el cableado y se renovaron acometidas y saneamiento general del edificio mediante una fructífera combinación de capital privado y subvención del Consorcio. En estos momentos, Iberdrola va a proceder a la retirada del cableado sin servicio tras el soterramiento de la línea eléctrica, sin coste alguno para la propiedad gracias a la previa centralización de los contadores de luz y agua en planta baja ya ejecutada.

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La intervención continúa en estos momentos por la pavimentación del patio, para lo cual la propiedad ha escogido una baldosa hidráulica (http://consorciotoledo.wordpress.com/2012/11/28/mosaico-hidraulico/) similar a la existente en el patio y seguirá en próximas actuaciones con el acondicionamiento de fachada y otras tareas que restan por ejecutar hasta la plena rehabilitación del edificio a través de la estrecha colaboración entre la comunidad de propietarios de Gigantones nº 1 y el Consorcio de la ciudad de Toledo mientras las fuerzas (y el vil metal…) lo permitan.

Replanteo suelo patio GIGANTONES 1

Esta forma de intervenir en los edificios ya ha sido puesta en práctica con éxito en otras comunidades como la de Amador de los Ríos nº 2, la de la Plaza de la Merced nº 3 (http://consorciotoledo.wordpress.com/2012/11/23/987/), calle Núñez de Arce nº 11, callejón de Bodegones nº 2, Cuesta de la Ciudad nº 15, callejón se San Pedro nº 4, calle Cristo de la Luz nº 12, calle Recoletos nº 3 o calle San Marcos nº 18 y los resultados, que a la vista están, y el contento de los ciudadanos con las obras son satisfacción suficiente para nosotros y aval necesario para continuar con esta interesante línea de trabajo, “como enanos aupados a hombros de gigantes”.

por Pablo González Collado