En las visitas técnicas realizadas estos días pasados tuve la oportunidad de acceder al inmueble nº 17 de la Calle del Pozo Amargo. Un edificio sencillo en apariencia, modesto, con un pequeño escudo de caliza sobre su portón de entrada. Este caserón, que mezcla edificación nueva con fábricas antiguas, esconde en su sótano interior parte de unos baños islámicos, estructura hidráulica que se extiende bajo los edificios colindantes, Pozo Amargo nº 15 y Bajada del Colegio Infantes nº 4.

Baño islámico Pozo Amargo, Toledo

Arco de herradura de una de las salas del baño islámico del Pozo Amargo, sala intermedia situada en el edificio sito en la Calle Pozo Amargo nº 17. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Consorcio de la Ciudad de Toledo. Año 2018.

El acceso al baño se realiza desde el garaje de la finca, por una puerta baja, con arco de medio punto. En el interior podemos contemplar tres salas. Muy pequeña la primera en espacio pero excepcional por lo que nos encontramos. A nuestra izquierda se despliega un gran arco de herradura acotando una pequeña alcoba, frente a él se disponen dos grandes bajantes de ladrillo, una para el pozo y otra para el aljibe. Paralela esta sala se disponen otras dos gemelas en dimensiones, rectangulares, mayores que la primera y mucho más discretas en cuanto a elementos arquitectónicos singulares, pero que conservan todavía la impronta de su origen islámico. Si bien en la primera el techo está abovedado en las restantes se despliegan forjados planos. En la segunda sala se conserva el arranque de un arco de herradura sobre una ménsula de piedra caliza, en la tercera sólo se conservan dos ménsulas de piedra caliza empotrados en dos rincones opuestos.

Sobrecogen estos espacios ya milenarios, conservados gracias a su especial construcción, pensados para resistir el uso combinado de agua y fuego. No han llegado hasta nosotros sus “áreas secas”, zaguán, letrinas, vestuarios, salas de reposo, … espacios construidos con materiales y disposiciones constructivas más convencionales y por tanto más perecederos. Lo conservado es suficiente para hacernos ver la importancia antigua de estos baños, lugares utilizados no solo para limpiar el cuerpo, espacios con una importante función terapeútica y social.

Fdo. Jose María Gutiérrez Arias.