Este pasado miércoles la periodista Juncal Roldán de la Cadena Ser realizaba un programa radiofónico en nuestra sede de la Plaza de Santo Domingo el Antiguo. El programa tenía como tema del día repasar la actividad realizada por el Consorcio en sus primeros 15 años de vida. Para ello se realizaron diversas entrevistas a los responsables, personal y colaboradores de nuestra institución. En un momento de la grabación Juncal nos preguntaba: “¿Todavía os sigue sorprendiendo Toledo?” … y le contestamos “… si, todos los días …”

Cueva y mina de agua en el edificio sito en la Calle Alfonso XII nº 10, Toledo

Cueva y mina de agua en el edificio sito en la Calle Alfonso XII nº 10, Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Área de Gestión Patrimonial, Sección Vivienda, Consorcio de la Ciudad de Toledo. Año 2018

Y aquí estamos, sorprendidos de nuevo. Al día siguiente de la entrevista visitábamos en un edificio en la Calle Alfonso XII, visita que se planteaba intrascendente inicialmente. Conocíamos de antes este inmueble y creíamos que ya conocíamos todo de él. Después de media hora arriba y abajo hablando de las bondades y problemas de la casa, el propietario nos quiso mostrar lo que más le gustaba de su edificio. Se dirige hacia un pequeño sótano y presuponemos la existencia de la típica cuevecilla abovedada, esa que siempre encontramos en estos edificios antiguos, pero ni siquiera eso había, el techo era plano, un forjado tapado con cañizo, un espacio angosto, bajo en altura. Allí abajo nada se veía de interés, tan sólo una cosa curiosa, en una de las paredes se abría una ventana. Una ventana en un sótano (?).

Al abrirla nos quedamos fuera de juego … al asomarnos vemos una oscura cueva excavada en roca viva, al fondo del agujero se abre un potente arco de ladrillo que parece cargar a sus espaldas toda la bóveda rocosa. Y más allá un tabique, a modo de represa, que parece contener una lámina de agua. Nos encontramos ante lo que parece una mina de agua. No podemos acceder al interior. Hay un montón de trastos y escombros que nos impide el paso en condiciones razonables. A la luz de la linterna y de los móviles tiramos unas fotos para ver las imágenes más despacio en la oficina. Ahora podemos ver la marca del agua en las paredes, dejada en los momentos de máxima carga del nivel freático. La rosca de ladrillo, de más de tres pies, es un arco de descarga situado a plomo bajo la pared de cierre del edificio, y la mina de agua se mete bajo el edificio colindante. No es necesario decir mucho más, la imagen lo dice todo. La rehabilitación de la casa y la mina de agua nos permitirá conocer algún dato complementario. Esperamos poder ofrecérselo en breve.

Jose María Gutiérrez Arias

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