Hay una pequeña tienda de barrio en la Plaza de San Justo. Su fachada, escaparate, toldo e interior son sencillos. Su trajín diario es complejo, como todas las pequeñas tiendas de nuestros cascos históricos: descargar, colocar, atender, … sobrevivir.  El local es relativamente amplio, en comparación con su pequeña fachada, ocupa la crujía sur, en planta baja, de la que fue en tiempos la casa de Narciso Tomé, autor del Transparente de la Catedral Primada. La casa es buena, su patio, bien proporcionado, conserva parcialmente algunas columnas e íntegros sus brocales y balaustradas. Aparentemente, en el local, no se observa nada relevante, … de hecho nos tienen que dar el chivatazo para que podamos advertir algo singular, a la vuelta de un machón, en un rincón.

Restos de pintura mural existente en la tienda de barrio de Plaza de San Justo nº 4, en Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Área de Gestión Patrimonial, Consorcio de Toledo. Año 2019

Restos de pintura mural existente en la tienda de barrio de Plaza de San Justo nº 4, en Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Área de Gestión Patrimonial, Consorcio de Toledo. Año 2019

Allí arriba, sobre los productos de limpieza, se abre un pequeño arco que acoge en su hornacina los restos de una antigua pintura mural. El diseño y los motivos decorativos corresponden al siglo XVI. El sitio en el que se encuentra el arquillo no corresponde a la ubicación original, el conjunto de arco y pinturas estaban situados inmediatamente por delante, entre el machón y la esquina derecha que aparece en la foto. El traslado se hizo para dejar más espacio diáfano en el local.

La tienda fue en tiempos un salón noble con su decoración de «grutescos» y «candelieri» en los paramentos. Aún existe hoy en día un magnífico alfarje policromado oculto por encima de los falsos techos de la tienda, una pequeña trampilla al fondo nos permite echar un vistazo a esa joya oculta. El paso del tiempo ha modificado los usos y los espacios, las pinturas del arquillo son un afortunado recordatorio de lo que aquí había. Sobre el jabón «lagarto» se despliega el viejo recuerdo. No dejes de mirar arriba, ajetreado comprador, por un instante podrás sentir que el espacio en el que te encuentras ya no es el mismo. Bajo el humilde disfraz de las  escayolas y los blancos alicatados se esconde el alma noble de un olvidado palacio.

Detalle de la pintura mural existente en la tienda de barrio de Plaza de San Justo nº 4, en Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Área de Gestión Patrimonial, Consorcio de Toledo. Año 2019

Detalle de la pintura mural existente en la tienda de barrio de Plaza de San Justo nº 4, en Toledo. Fotografía: Jose María Gutiérrez Arias, Sección Vivienda, Área de Gestión Patrimonial, Consorcio de Toledo. Año 2019

Jose María Gutiérrez Arias